El ex primer ministro Aníbal Torres desató una nueva tormenta política al lanzar duras y frontales acusaciones contra la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, cuestionando severamente su rol político y la legitimidad de sus procesos electorales. Torres no se guardó nada y afirmó de manera categórica que Fujimori ejerce un liderazgo sobre sectores vinculados a la corrupción, asegurando además que existe una supuesta manipulación mediática que influye en los votantes. Asimismo, el exjefe del gabinete criticó con dureza el sistema de votación en el extranjero de los últimos comicios, señalando presuntas irregularidades en el traslado de las actas físicas desde los consulados hacia Lima para favorecer los resultados de la candidata de Fuerza Popular.
Estas polémicas declaraciones han encendido de inmediato el debate en las redes sociales, dividiendo la opinión pública entre quienes respaldan las palabras del ex premier y quienes defienden la legitimidad de los procesos democráticos y exigen respeto a las instituciones electorales del país. En medio de un escenario político que se mantiene altamente polarizado, el pronunciamiento de Torres vuelve a poner bajo los reflectores las históricas tensiones entre el fujimorismo y sus más acérrimos opositores.

